Seguramente hay tantas formas de amar como individuos. Por otro lado, teorizar sobre las relaciones de pareja, sobre relaciones que (en teoría) se deben basar en el amor que une a dos individuos, no sólo es una tarea difícil sino que además pasible de despertar un tedioso aburrimiento por la forma en que pienso tratar el tema. Sin embargo, fiel a mí, procuro encontrar la lógica que se esconde detrás de aquello que a los ojos de algunos debería ser librado al devenir de los sentimientos y los acontecimientos, librado a nuestra pasión, entendiendo a ésta como ese impulso donde la racionalidad y los cálculos utilitarios no encuentran su lugar.
Todo sujeto responde a una serie de necesidades que siempre habrán de encontrar dinámicamente su forma de representación temporal. Es decir, todos y cada uno de nosotros nos veremos impulsados a satisfacer necesidades, y para ello perseguiremos distintos objetos que irán cambiando con el tiempo. Una cosa sin embargo siempre permanece ligada a nosotros, y ésta es dicha necesidad. Digo sencillamente que todo sujeto se propone en el transcurrir de su existencia una serie progresiva de objetivos a los cuales persigue. Paralelamente, la necesidad de compartir nuestra existencia con otro sujeto, con otro individuo, encuentra su razón de ser (razón eficiente) en cuestiones de tipo biológicas (filogenéticas), espirituales, trascendentales. De ésta unión nace lo que podríamos analogar a una persona "jurídica": un nuevo sujeto, la pareja, con sus propias necesidades y fines (no necesariamente incompatibles con los de sus partes). Sin embargo, la unión que nace con el amor (o el cobarde escape a la soledad, según el caso), y sin necesidad de que genere gran trauma, habrá de complejizar el camino para llegar a un equilibrio o armonía en los individuos, dado que va a implicar la necesidad del diálogo eficiente que concilie fines y medios a emplearse en la persecución de los mismos (en qué proporciones, de qué características, con cuánta intensidad). Muchas veces estos diálogos, sin quererlo, se convierten en relaciones de poder, pues los sujetos procuran satisfacer los objetivos de la pareja con el menor menoscabo de aquellos que son estrictamente individuales. Por tanto muchas veces no basta el autocontrol en una de las partes para no imponer su voluntad más allá de lo equitativo, sino que es necesario un verdadero enfrentamiento o choque de fuerzas. Cada una de las partes debe demostrar tener elementos de fuerza a su favor para demostrar que aquellos objetivos estrictamente individuales son importantes, pues todo sacrificio siempre será en desmedro de aquello menos importante.
A raíz del enamoramiento, de la condescendencia para con el otro, de la debilidad de carácter o la falta de amor propio, muchas veces es una de las partes aquella que ve sus objetivos originales ceder, trabucados o anulados. Entonces, y cada vez de una forma más patente, surge una personalidad dominante, no exentos de las intrincadas redes que puedan erigirse entre los sujetos. Factores circunstanciales, como ser anímicos o aquellos provocados por la aparición de elementos provisionales que tengan consecuencias en las conductas de los sujetos, pueden variar la dinámica de la pareja.
Personalmente, busco desde siempre construir junto a alguien una pareja donde mis necesidades e intimidad sean respetados. Pretendo compensar a ese alguien con la misma moneda. Por otro lado, creo que lo ideal es que en el seno de la misma puedan nacer una serie de objetivos compartidos y propios de la pareja. Debe proveérsele a ésta de un espacio propio, de una intimidad, de objetivos comunes, de diálogo de calidad. Cada uno de los sujetos debe ser considerado un fin en sí mismo, pero a la vez la salud de la pareja debe ser considerada por ambos como un fin de sus fines. Quiero con alguien lograr, no obstante los dinamismos, una pareja destinada a perseguir tenazmente el equilibrio, es decir, el respeto por cada uno de los espacios individuales y compartidos. Y vaya que no es algo que parezca sencillo. Mucho menos debe ser lograrlo. Pero estar lograr un acuerdo en lo referido a esto desde un principio significa un punto a favor desde el cual comenzar, ¿verdad?
Ahora, no quiero omitir algo importantísimo: el amor. Siendo lo importante que es, no deja de complicar las cosas el que se nos presente como algo totalmente irracional, algo que impulsa a la fe, a los sacrificios más románticos. ¿Cómo encontrar el límite entre la honrosa entrega a la empresa común y el abnegado masoquismo? Dicho límite es tan relativo, tan plausible de distintas interpretaciones, que sin lugar a dudas complica enormemente el panorama. Cuando el amor se alza como el ideal que nos impulsa a vivir, y lo ubicamos incluso por encima de todo el resto de nuestra existencia, es común confundir a una de sus representaciones (un sujeto en cuyo rostro se nos presenta como tal) con el amor en sí. Confusión que se torna obstinadísima cuando quién confunde es partidario del único amor. Lamento resignarme a decir que en lo referente a éste último tópico, no hay respuestas absolutas. Cada uno descubre en su propio duelo hasta qué punto está dispuesto a desangrarse y morir con esa representación particular.
Sin embargo una cosa sé seguro. No quiero para mí una relación en la cual amor sea de ninguna manera sinónimo de dependencia. El amor debe siempre ser libertad. Debe ser una elección sostenida. Nunca una prisión, sino un lugar de encuentro, un lugar donde potenciar nuestras posibilidades, un lugar de crecimiento, un espacio abierto, una hermosa casa a la cual ingresar no sólo para descansar luego de tardes de caminatas introspectivas, sino en la cual compartir una comida, un diálogo; una casa a la cual se le debe atender el jardín, pintar las paredes, barrer los suelos, airear y perfumar.
Todo sujeto responde a una serie de necesidades que siempre habrán de encontrar dinámicamente su forma de representación temporal. Es decir, todos y cada uno de nosotros nos veremos impulsados a satisfacer necesidades, y para ello perseguiremos distintos objetos que irán cambiando con el tiempo. Una cosa sin embargo siempre permanece ligada a nosotros, y ésta es dicha necesidad. Digo sencillamente que todo sujeto se propone en el transcurrir de su existencia una serie progresiva de objetivos a los cuales persigue. Paralelamente, la necesidad de compartir nuestra existencia con otro sujeto, con otro individuo, encuentra su razón de ser (razón eficiente) en cuestiones de tipo biológicas (filogenéticas), espirituales, trascendentales. De ésta unión nace lo que podríamos analogar a una persona "jurídica": un nuevo sujeto, la pareja, con sus propias necesidades y fines (no necesariamente incompatibles con los de sus partes). Sin embargo, la unión que nace con el amor (o el cobarde escape a la soledad, según el caso), y sin necesidad de que genere gran trauma, habrá de complejizar el camino para llegar a un equilibrio o armonía en los individuos, dado que va a implicar la necesidad del diálogo eficiente que concilie fines y medios a emplearse en la persecución de los mismos (en qué proporciones, de qué características, con cuánta intensidad). Muchas veces estos diálogos, sin quererlo, se convierten en relaciones de poder, pues los sujetos procuran satisfacer los objetivos de la pareja con el menor menoscabo de aquellos que son estrictamente individuales. Por tanto muchas veces no basta el autocontrol en una de las partes para no imponer su voluntad más allá de lo equitativo, sino que es necesario un verdadero enfrentamiento o choque de fuerzas. Cada una de las partes debe demostrar tener elementos de fuerza a su favor para demostrar que aquellos objetivos estrictamente individuales son importantes, pues todo sacrificio siempre será en desmedro de aquello menos importante.
A raíz del enamoramiento, de la condescendencia para con el otro, de la debilidad de carácter o la falta de amor propio, muchas veces es una de las partes aquella que ve sus objetivos originales ceder, trabucados o anulados. Entonces, y cada vez de una forma más patente, surge una personalidad dominante, no exentos de las intrincadas redes que puedan erigirse entre los sujetos. Factores circunstanciales, como ser anímicos o aquellos provocados por la aparición de elementos provisionales que tengan consecuencias en las conductas de los sujetos, pueden variar la dinámica de la pareja.
Personalmente, busco desde siempre construir junto a alguien una pareja donde mis necesidades e intimidad sean respetados. Pretendo compensar a ese alguien con la misma moneda. Por otro lado, creo que lo ideal es que en el seno de la misma puedan nacer una serie de objetivos compartidos y propios de la pareja. Debe proveérsele a ésta de un espacio propio, de una intimidad, de objetivos comunes, de diálogo de calidad. Cada uno de los sujetos debe ser considerado un fin en sí mismo, pero a la vez la salud de la pareja debe ser considerada por ambos como un fin de sus fines. Quiero con alguien lograr, no obstante los dinamismos, una pareja destinada a perseguir tenazmente el equilibrio, es decir, el respeto por cada uno de los espacios individuales y compartidos. Y vaya que no es algo que parezca sencillo. Mucho menos debe ser lograrlo. Pero estar lograr un acuerdo en lo referido a esto desde un principio significa un punto a favor desde el cual comenzar, ¿verdad?
Ahora, no quiero omitir algo importantísimo: el amor. Siendo lo importante que es, no deja de complicar las cosas el que se nos presente como algo totalmente irracional, algo que impulsa a la fe, a los sacrificios más románticos. ¿Cómo encontrar el límite entre la honrosa entrega a la empresa común y el abnegado masoquismo? Dicho límite es tan relativo, tan plausible de distintas interpretaciones, que sin lugar a dudas complica enormemente el panorama. Cuando el amor se alza como el ideal que nos impulsa a vivir, y lo ubicamos incluso por encima de todo el resto de nuestra existencia, es común confundir a una de sus representaciones (un sujeto en cuyo rostro se nos presenta como tal) con el amor en sí. Confusión que se torna obstinadísima cuando quién confunde es partidario del único amor. Lamento resignarme a decir que en lo referente a éste último tópico, no hay respuestas absolutas. Cada uno descubre en su propio duelo hasta qué punto está dispuesto a desangrarse y morir con esa representación particular.
Sin embargo una cosa sé seguro. No quiero para mí una relación en la cual amor sea de ninguna manera sinónimo de dependencia. El amor debe siempre ser libertad. Debe ser una elección sostenida. Nunca una prisión, sino un lugar de encuentro, un lugar donde potenciar nuestras posibilidades, un lugar de crecimiento, un espacio abierto, una hermosa casa a la cual ingresar no sólo para descansar luego de tardes de caminatas introspectivas, sino en la cual compartir una comida, un diálogo; una casa a la cual se le debe atender el jardín, pintar las paredes, barrer los suelos, airear y perfumar.
18 comentarios:
Oh, te digo que con eso ultimo de la casa, los dialogos y todo lo demas enamoras a cualquiera- bah, una cualquiera digamos relativa-. Pero lo que tambien creo es que desde el titulo "ideal de pareja" ahi vas quebrando la cosa, es decir, en mi opinion el ideal es algo muy abstracto que a veces podemos asignar a nuestras propias relaciones,no a veces sino casi siempre porque uno busca y està con quien cree que es el mejor para una -conformando asi una pareja puede ser egoista, o egoista desde un solo lado de la pareja, como bien vos lo haces notas en el texto-.
Tambien pienso que uno trata de darle demasiadas explicaciones al tema, pero a pesar de decir "demasiadas" siempre fue algo que resistio a todos los tiempos a muchisimas, millones, de personas siempre. A mi me pasa de hablar del amor con mis amigas, no llegando nunca a una respuesta o a una definicion sobre lo que le ocurre, lo que sentis cuando estas enamorado, es sublime!
Y asi como todo lo construimos, tambien el amor. Eso fue lo que pense ultimamente, a pesar de que tiene que haber una atraccion mutua es necesario -muy- la siguiente construccion, como esa casa hecha de miles de ladrillos seguramente y ojala - para los que eso buscan, y yo soy una de ellas- decia..esa casa de ladrillos de la que finalmente vos hablas. Y con finalmente no digo que es el fin, aunque pueda ser visto asi, sino una parte mas y hermosa.
Hace unos dias que no pasaba y aqui estoy, viendo todo lo nuevo que hay. Increible, bueno..te mando un beso grande!
Más alla de la "racionalidad lineal" que le diste a tus ideas, creo que este último párrafo es lo más claro de todo: Tus determinaciones. Eso que deseas encontrar y que no creo se encuentre en el pasado. Esta es tu interpretación y es muy hermosa, amar debe ser como una casa, como un lugar propio, como sentirse bien, y amar debe ser libertad. Estoy de total acuerdo...
también es bueno que tengas las ideas claras, sabes?
no todos las tienen! Así por lo menos sabés con qué cartas jugas
;)
besos!
Los ideales sabemos que son solo eso, que son hermosos y nobles, pero que no son fáciles de sostener, por el alto grado de elevación que solemos darle y no hay nada peor que caer de una gran altura.
Lo mejor es tener ideas claras, como eso que decis al final, lo del encuentro, lo de la no dependencia, lo de la casa linda para perfumar y comer algo rico, que en serio vas a enamorar a mas de una con esa idea, te digo! (Usalo como caballito de batalla, ajjaj) Pero en verdad eso es una pareja, personas que se atraen por las semejanzas o diferencias y se unen porque juntos son mejor que separados, una pareja tiene que divertirse, tener dialogo, proyectos, sexo, amistad, comprensión, tolerancia, intereses en comun, al menos un interés en comun, algo para hacer juntos, aunque sea pequeño lo que hagan, son cosas que hacen que a la larga la relación no se transforme en un embole. Porque es hermoso ver parejitas que recien empiezan y estan en la primer etapa del enamoramiento donde todo es genial, el tema es cuando pasa el tiempo...
Ahi es donde aflora el verdadero amor, el verdadero encuentro o el verdadero embole y la casa bonita se entra a resquebrajar y un dia se te cae encima.
Creo en el amor y en la pareja, pero tambien creo que no es algo que crece solo, es algo que depende pura y exclusivamente de quienes la conforman y de las ganas que le ponen a eso que es de los dos.
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Ah y tambien lei el post de la nenita o mujer que se esconde en ella y me ha parecido sumamente tierno. Siempre te quedarán esos días blancos.
Un beso-
Che, una idea muy progre, amor=igualdad. Una proposión interesante. Pero basémonos en realidad. Cada relación tiene sus mañas, y esa cosa igualitaria y new age, me aburre.
¿Nunca ganas de sentirte irremediablemente enamorado???
Sé que en definitiva no dije nada.
Pasaba a saludar.
Podría decir tantas cosas, mejor charla por MSN, no se...
Mirá, si de algo te sirve, llevo casi 18 años (los cumplo en abril) con la misma doña; no fué facil, pero nada es fácil en definitiva, (y seguro que a ella le fué mas difícil todavía, je), pero la cuenta da en el haber.
Así que...¡vermouth con papas fritas y Good show!
Me tomé todo el tiempo que creí conveniente para esbozar un punto de vista. He leído este post en algunas oportunidades, siendo todas ellas de diversa percepción. El amor, el amor, todo un tema. Y las visiones que uno tenga acerca de esto varía, creo, según las experiencias que vaya uno teniendo.
Hablabas de necesidades fisiológicas, espirituales. Claro, claro que sí. Y a mí me encanta mucho hablar de amor, o intelectualizarlo de algún modo. Siempre y cuando esa noción conceptual de la vida también pueda ser vivida. La experiencia enriquecerá nuestra visión, sin dudas.
Sólo puedo decir que estoy solo. Que estoy sufrienod muchísimo por una muchacha...Que solamente en mí estará ver hasta qué punto puedo sostener esta realidad...El amor, cuando falta, es urgencia, es necesidad...Nunca un alivio.
Un abrazo.
El amor no tiene que tener más logica, por lo menos para mi,que la de afrontarlo,sentirlo y vivirlo.
Todo se resume en tu ultimo parrafo.
Te dejo un beso
Ideal de pareja? Sí, está bien.
Pero que cuando nos encontremos con alguien que no "encaje" -en él - , que no sea un problema.
Nuestros ideales, son eso, nuestros.
Y los demás son como son, y así hay que tomarlos, porque no hay otros.
El tema del ideal de pareja es como el ideal de cualquier cosa; ¿se encuentra ese ideal, realmente, o se genera?
¿O se deposita elementos de nuestro "ser ideal" en uns er cualquiera?
No, no, no es fácil. Hacer un recorte que implica dejar a un lado gestos y tonos de voz y escribir un comment sobre ésto, digo.-
El amor es la droga mas adictiva que existe, la cual no siempre somos concientes de las consecuencias malas o buenas que puede desencadenar a nuestro amor propio.
Se dice que el amor puro es cuando se deja a el egoismo de lado, y no importa si la persona amada esta junto a nosotros o junto a algun tercero, solo nos importa su felicidad. Eso es muy lindo pero al fin y al cabo si pasara eso seguiriamos buscando alguna otra que nos complaciera y viviariamos comparando con el fantasma de la anterior, lo cual no ayuda mucho que digamos.
El amor es hermoso, y el amor es una mierda a la vez, depende de la vision de las cosas que tengas, de tus ideales y de tus experiencias fundamentalmente. No creo que tenga racionalidad para nada, el amor es algo abstracto que solo los animales con capacidad de pensar lo hacen complicado.
Es verdad lo de la libertad que mencionas, pero a mi pensar nunca somos libres, ni solos, ni acompañados. Siempre existen ciertos limites que supuestamente el amor lo soportaria con el perdon o lo que fuere.
Sigo sosteniendo que todo es una balanza y al dar amor siempre se deja de lado algo de amor propio y viceversa. (mas aun cuando se llega a los extremos.
Se puede hablar mil cosas y habrian mil opiniones diferentes y ninguna estaria equivocada. Ni aun muertos terminariamos de conocer a el amor, ya que existen miles de formas de sentirlo.
Pero en el post hablas del "ideal de pareja", que pareja y amor no necesariamente van de la mano.
Puedo tener a la compañera de mi vida a mi lado (sepa interpretarse que ella siempre estaria a mi lado) por cuestiones de proyectos en comun, compartir la casa, flores perfumadas y comidas llenadoras de pansa jeje, y sin embargo quizas nunca existio el amor ahi.
Que se yo, hoy por hoy lo unico que "tengo claro" es que a el amor hay que regarlo todos los dias (como una plantita)y que cresca o no solo se ve en el futuro, pero si dimos lo mejor de nosotros, no habra frustracion si la relacion no sale a pie de las tormentas de la cotidianidad y aburrimiento.
Un abrazo.
Leopoldo qué tal si te ponés las pilas y renovás el post? Dicho esto con onda ;)
Besos
"Ideal de pareja", que locura!!!!
Mis respetos por el comment de Agustin.
Pero para mi la soledad es la droga mas fuerte.
Conde Dishkant
Si...apoyo a Pato cuando dice que escriba. Mucha filosfia usted, eh!
Espero verte conectado, besooo!
Jejeje... Las drogas son como los gustos. Cada persona los asimila de diferentes maneras.
Un saludo para "retroalimentacion negativa".
Y para Leopoldo, simplemente... vivimos en el mismo dep y hace como dos semanas que no te veo la cara sin que tengas los ojos cerrados!!! jajaja estamos todos locoooos!!...
Un abrazo hermano... escribite algo porque enserio el publico te lo pide, seguramente vas a madar fruta filosofica en el proximo post. Pero que sea de la buenaa!
Byes!
jajaja..fruta filosofica?!! Tu propio hermano, querido, ¿quien diria? =P So funny.
Hoy me perdi cerca de tu casa..despues de la bibliotec.
See you!
no hay palabras nuevas?
Hay otras cosas nuevas...
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