16.4.05

Muerte mía

Antes que Benedetti en "Primavera con una esquina rota". Antes que John Lennon con "Imagine". En una cruzada por el nuevo hombre tal cómo el Che o Nietzche, cada uno con sus particulares ideales (pero ambos con la intención de superar la mediocridad o el poco desarrollo del hombre), al mejor estilo de la tradición Francmasona, un escritor y poeta marroquí que, en una seguramente no muy agradable estadía por motivos políticos en la prisión militar de Kénitra en 1975, dió a luz al escrito que a continuación tengo el gusto de transcribir.

"A los treinta y tres años
yo también pienso en la muerte.
No se trata de la muerte con mayúsculas
sino apenas de la mía
que puede ocurrir cualquier día
y con cuya experiencia deberé
arreglar algunas cuentas.
No se trata de ideas negras,
no, es algo totalmente realista
cuando a uno aún le esperan años en prisión
y se ve día y noche
a merced de sus torturadores.

Muerte mía,
te quiero dulce como esos sueños felices
donde a pesar de todos los obstáculos
logro llegar hasta el fin del laberinto,
a tomar y acariciar la mano de mi amada,
a recomponer el color de sus ojos,
a sentir el pétalo de una lagrima
formarse sobre la llama de su pupila.
Dulce te quiero,
una sola imagen
que resuma todo el esplendor del asalto humano
todas las promesas que se harán realidad.
Te quiero en un estremecimiento de aurora
bosque de manos cubriendo el planeta
y de risas cálidas y de furiosos tambores
y de flautas que abolirán las viejas viejas soledades.

Entonces podrás palmearme el hombro
muerte mía
y yo te seguiré sin reticencia.
No dejaré tras de mí ni tesoro oculto
ni bienes raíces
sino algunas palabras para el advenimiento del hombre
y esta ternura milagrosa que me permite
muerte mía
desafiar tu mirada mecánica
y adormecerme serenamente
sabiendo que mis sueños
no se convertirán en polvo
como mi corteza material
sino que florecerán en los senderos
que los hombres recorren
para intercambiar soles
abrazándose
y para luchar".

Abdellatif Laabi
...

4 comentarios:

Anónimo dijo...

rescato con mayúscula lo siguiente:

"Dulce te quiero,
una sola imagen
que resuma todo el esplendor del asalto humano
todas las promesas que se harán realidad."

"Entonces podrás palmearme el hombro
muerte mía
y yo te seguiré sin reticencia.
No dejaré tras de mí ni tesoro oculto"

A proposito cuando llega Aitor?

Saluditos

Pariz dijo...

Aitor fue quién me ayudo con "Lagrimas cristianas"...
Shhh...!!
No quiere verse involucrado ni que lo relacionen con mi blog... =P Por lo tanto, ni una palabra.

Anónimo dijo...

Una sola cosa... Leopoldo, fijate bien lo que escribe Aitor... porque no fue "Lagrimas cristianas", sino "Lagrimas católicas" jejeje... todo bien papá! =P
Adios!

Pariz dijo...

Grosso error!!!
Tante gratzie bambino!!

Que febril la mirada

Twenty-something-me, luego de la sorpresa y la incredulidad, encontraría sociego en la idea de que la apertura que he vivido los últimos año...