19.7.05

La tragedía de construir Roma en un día

El siguiente es un fragmento tomado de un diálogo de Roma de Adolfo Aristarain.
En el mismo, Joaquín Góñez (hijo de Roma y protagonista, interpretado por Juan Diego Botto), Mundstock (sí, el de Les Luthiers que hace de dueño de una librería sobre la calle Corrientes) y otros pibes platican a la vez que oyen Jazz. Es la presentación de la bebota de Joaquín (Marcela Kloosterboer) en sociedad.


Mundstock -El nivel más elevado de la inteligencia del hombre es su capacidad de emocionarse con algo abstracto, y eso es la música... ...y de la música lo mejor que hay es el jazz. Este tipo, se muestra, habla, cuenta una historia.
Joaquín - Parker decía: "Uno toca lo que uno es". Era un genio.
Mundstock - Sí, pero lo genial de estos tipos, es que, además de lograr mostrar su sentimiento te emocionan por la perfección del, del, del fraseo, esa técnica, ese sonido único.
Bebota - ¿Cuándo se murió?
Mundstock - En el 55´.
Joaquín - Tenía 35 años. Un médico forense pensó que era un tipo de 65. Estaba hecho mierda. Alcohol, heroina, ***sedina.
Mundstock - Escucha nene, escucha. Un tipo que consigue hacer esto, no tiene otra salida más que autodestruirse. Sabía que era un genio, era lúcido. Era consciente de lo que había hecho y sabía que era insuperable, irrepetible, único... Todo lo que hiciera, todo lo que hiciera después, sobraba. Era inevitable que se muriera pronto. Era necesario... era ineludible desaparecer. Lo trágico es que después de esa frase, después de un solo, el resto de su vida ya no tenía un objetivo. No podía fabricarse una meta, porque ya había traspado la meta que es casi imposible de alcanzar. La manifestación pública de la excelencia y del genio.

10 comentarios:

Albus dijo...

Como buen artista espero poder dejar algo que me sobreviva para bien de la humanidad y no morirme de infelicidad(y hambre, ya que tocamos el tema) como el resto. =/

Leopoldo: Gracias, otro que descubre el significado de Albus, vamos todavía, jaaaa!!!(o yo te expliqué???) Tomo el consejo de todos y sigo adelante, fue más catarsis que otra cosa, cuando los leo parece que quisiera inspirar lástima. Nada más lejano de lo que quiero. :o( :-:

Anónimo dijo...

Solo rescato el echo del arte, ya que definiciones de musica he escuchado y mejores que la expuesta. Pero solo es mi opinion claro esta. Catarsis o no, sea lo que sea, cuando uno se identifica con ciertas cosas que quizas no puede expresar pero si cuando las lee o las siente "vivirlas" es magico. El arte es verse uno mismo en el espejo denudo con todo lo que ello significa... y lo mas groso es lograr que los demas lo vean en el mismo reflejo que uno ve, pero con sus propias visiones.
Que se yo, es el dia del amigo y deliro, capas que no me exprese muy bien, jeje de ultima despues aclaro,
Saludos!.

PD: Dia del amigo = Tengo birra en la panza.

Anónimo dijo...

Si, muy bueno ese diálogo de la peli y coincido plenamente con la perspectiva. La autodestrucción del ser humano, que llega a un punto de genialidad insuperable, es algo exclusivo de los iluminados y necesario.
De todas maneras, siempre es interesante autodestruiirse aunque uno sea un pobre diablo que nadie recordará.

Pariz dijo...

Sergio, no coíncido con vos.
Creo que no se alcanza nunca un nivel de excelencia tal que sea menester autodestruirse. Sí creo, y es un hecho, que ser consciente de la propia excelencia, la cual por otro lado viene siempre de la mano con una gran cuota de sensibilidad, son dos enormes cruces que solo pocos mortales pueden soportar.
Por eso un Charles Parker o un Charly Garcia, que digan lo que digan quienes lo defienden, actualmente es un insulto a lo que fue.
Creo que la excelencia "absoluta" como tal no ha sido alcanzada por hombre alguno, por más que muchos han tenido la suerte de coquetear con la misma. Pero a la vez, es menester y muy necesario crecer en otros campos: especialmente en estos casos los emocionales.
Convertirse en un soberbio o autodestruirse dan fe de ésta inmadurez.
No puedo olvidar las palabras de Basil en el Retrato de Dorian Gray:
"There is a fatality about all physical and intellectual distinction..." La fatalidad de ser extraordinario.

Albus dijo...

Leopoldo: Algunas cosas para reir, otras para llorar, el grupo no era bueno al contrario de los otros cursos y fue siempre mechas para hacer estallar la bomba que era el curso, los profesores remarcaban las diferencias, que se podrían haber solucionado solo ECHANDO(separando, como más te guste) a tres y SOLO TRES personas, que eran los agitadores completos y no los quería nadie, la mala onda hubiera sido igual, pero el colegio se evitaba los dolores de cabeza, mi mejore recuerdo es el día que terminé. ;)

Anónimo dijo...

Tarde, pero acá estoy. OK, estoy de acuerdo con tu respuesta. No niego que un Charly actual sacándose fotos con Menem, no degrada a aquél que escribió Los dinosaurios. No niego, que dentro de la genialidad de un Salvador Dalí existió un sadomasoquista. No, no niego esas cosas, ni niego que tienen que ser condenadas. Ahora bien (y esto es una apreciación muy personal del arte y del camino del artista) esto no significa que no deban coexistir estas dos, es más, creo que ese desequilibri o entre un excepcional artista y un deplorable ser social hacen a muchos genios justamente por eso, porque el ser perfecto, o como vos bien decís, aquél que se acerca a la excelencia en todos los ámbitos, no existe.
Pero, de nuevo, leer a un Henry Miller me excita el intelecto, no lo puedo negar. Condeno las actitudes de algunos artistas (como fue la autodestrucción de Jim Morrison), pero en algún punto su poesía hubiera sido inconcebible de otra manera, es decir, me cuesta creerlo. O un Almafuerte que sea feliz y esté todo el tiempo contento, no sé, me parece inherente a la condición del artista, más allá de breves destellos de felicidad. De todos maneras, creo en lo que vos decís y trato de no hacer eso, pero es un camino que no sé si servirá.

Anónimo dijo...

Bue, no tengo mucho q decir xq ando aca esperando a ver si te conectas che!

Saludos kerido

Cinthia Dimitri dijo...

Miralo a Lautremont, a Rimbaud!
Que post romantico.-

Anónimo dijo...

Leopoldo, donde estás?

L! dijo...

Creo que la autodestrucción no es intrínseca al artista, ni necesaria cuando se alcanza o se rasguña la perfección.
Creo que tiene que ver con lo insoportable que se vuelve la limitación de ser humano en el artista, que siempre busca más allá. Y en algún momento encuentra ese límite, y le parece algo terrible.

Que febril la mirada

Twenty-something-me, luego de la sorpresa y la incredulidad, encontraría sociego en la idea de que la apertura que he vivido los últimos año...