Al preguntársele cuál era la característica de los seres humanos más común en todas partes, aquel viajero que había visto muchas tierras y pueblos, y visitado muchos continentes, respondió: la inclinación a la pereza. Algunos podrían pensar que hubiera sido más justo y más acertado decir: son temerosos. Se esconden tras costumbres y opiniones. En el fondo, todo hombre sabe con certeza que sólo se halla en el mundo una vez, como un unicum, y que ningún otro azar, por insólito que sea, podrá combinar por segunda vez una multiplicidad tan diversa y obtener con ella la misma unidad que él es; lo sabe, pero lo oculta como si le remordiera la conciencia. ¿Por qué? Por temor al prójimo, que exige la convención y en ella se oculta. Pero, ¿qué obliga al único a temer al vecino, a pensar y actuar como lo hace el rebaño y a no sentirse dichoso consigo mismo? El pudor acaso, en los menos; pero en la mayoría se trata de comodidad, indolencia, en una palabra, de aquella inclinación a la pereza de la que hablaba el viajero. Tiene razón: los hombres son más perezosos que cobardes, y lo que más temen son precisamente las molestias que les impondrían una sinceridad y una desnudez incondicionales. Sólo los artistas odian ese indolente caminar según maneras prestadas y opiniones manidas y revelan el secreto, la mala conciencia de cada uno, la proposición según la cual todo hombre es un milagro irrepetible sólo ellos se atreven a mostrarnos al ser humano tal y como es en cada uno de sus movimientos musculares, único y original; más aún, que en esta rigurosa coherencia de su unidad es bello y digno de consideración, nuevo e increíble como toda obra de la Naturaleza y en modo alguno aburrido. Cuando el gran pensador desprecia a los hombres, desprecia su pereza, porque por ella se asemejan a productos fabricados en serie, indiferentes, indignos de evolución y de enseñanza. El hombre que no quiera pertenecer a la masa únicamente necesita dejar de mostrarse acomodaticio consigo mismo; seguir su propia conciencia que le grita: «¡Sé tú mismo! Tú no eres eso que ahora haces, piensas, deseas».
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Fragmento extraído de Schopenhauer como educador
Frederick Nietzsche
7 comentarios:
Epa epa!
Kamelot, Queen en el pie del blog y de título de un post, frase de Sonata por ahí..
Me agrada, me agrada!
:D
Por suerte ya pasé por eso, es lo bueno de haber vivido un poco mas por haber nacido antes, je( una forma elegante de decir que soy mayor)y por suerte despues de haber batallado con mi pereza y con mis temores y con no sé cuantas pesadillas mas, soy esto que hago, esto que pienso y esto que deseo.
Y vos, seguí siendo vos y seguí pasando por mi blog, si tenes tiempo leé "Cansados de esperar", que no es depre.
Un beso-
“El hombre que no quiera pertenecer a la masa únicamente necesita dejar de mostrarse acomodaticio consigo mismo; seguir su propia conciencia que le grita: «¡Sé tú mismo! Tú no eres eso que ahora haces, piensas, deseas»”.
Qué es ser uno mismo? Cómo ser uno mismo, cuando supuestamente compratimos como la humanidad la misma naturaleza?
Soy yo, por qué obro de la forma que considero propicio en multiples momentos a lo largo de mi vida o más bien, soy yo cuando al mirar a otro me reconozco como distinto de ese otro y obro de la forma diferente?
Ser uno mismo es poder reconocer mis temores............. pero de qué me sirve, si el otro los ignora?
Y qué pasaria si todos te ignoraran, serias tu mismo de la misma forma, que interactuando con otros?
La desnudez humana, ya sea fisica como racional, (lease abrir mi caja de ideas y sensaciones) es algo maravilloso, pero la pregunta es: ante quien? O acaso es para si mismo?
Hasta qué punto vale la pena estar desnudo, ante los que estan vestidos o en peor caso, ante los que reniegan de tu desnudez. Cuidado, eso es algo que no es fácil de sobre llevar en vida...................................pero no deja de ser romantico.
Después de todo, somos seres sociales, zoon politicon, si quieren según Aristóteles, obramos de acuerdo a las normas que ya estan establecidas, nuestra desnudez fisica no puede lucirse en los lugares públicos, al menos que saquemos una orden del juez que habilite tales o cuales acciones. Y nuestra desnudez mental?? bueno, hasta qué punto puedo compartir contigo mis deseos, mis pensamientos más oscuros o retorcidos o los más naive, sin recibir una serie de rechazos, prejuicios, y la ruina de mi vida.........................
Conde Dishkant
Zoquett: parece ser que tenemos gustos musicales muy similares. Genial.
Pato: la esencia del texto es claramente esa, la de sernos fiel a nosotros mismos. Y por cierto, cuando hablé de que era poco saludable pasar por tu blog porque uno tendía a emocionarse mucho, no quise renegar de ello, sino más bien de una manera un tanto indirecta elogiar tu capacidad.
Conde: creo que tus preguntas giran en torno a un punto específico: el otro. Uno no debe ser sí mismo para obtener algún tipo de recompensa de los demás. Ese no es el concepto. Por ser uno mismo, por escaparle a las convenciones, se entiende justamente lo contrario. El/los otro/s no debe/n ser algo que límite el desarrollo de nuestras aptitudes, de nuestros apetítos, de nuestra sensibilidad, de nuestra espontaneidad, de nuestro íntimo deseo de procurar siempre nuestra propia excelencia. El otro no debe ser aquello que justifique nuestra propensión a la mediocridad. La culpa entonces no es del otro, es nuestra.
qué bueno esto que pusiste... Nunca había leido este mismo mensaje de una manera diferente... es decir lo he leido en libros de autoayuda y etcs pero nunca de una forma tan clara y sencilla, que me asegure que sí estoy haciendo lo que siento...
si habré tenido problemas por ser yo misma, por enfrentarme a todos los temores y perezas de los demás, pensando que para ellos era tan fácil como para mí y me choqué cientos y cientos de veces...
nadie me había dicho lo de la pereza... yo siempre pensé que todos los que conocía eran cobardes por no enfrentarse a las cosas, por no hacer lo que sienten, por no finjir tanto... esto me dio otra visión...
quizás yo también debo "dejarlos ser"...
gracias por publicar esto!
besos!
Me pregunto qué hago entonces cundo tarareo: "That thing you do!"
Finalmente, conseguí lo que estaba buscando! Sin duda disfrutando cada pedacito de ella. Me alegro de haber tropezado con este artículo! sonrisa Yo los he salvado de ver cosas nuevas lo que escribes.
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