20.2.08

Intuiciones puras

La vida me recompensa con bellos momentos de plenitud. En ellos, una felicidad tibia y perfumada se adueña progresivamente de mí y milagrosamente necesito de nada. No me pesa la necesidad de alcanzar esmerados objetivos, no me abaten las culpas por heridas propias o ajenas. No ansío angustiosamente un futuro que no llega ni un pasado que la memoria se esmera en embellecer. Tampoco escapo de un futuro al que temo ni de un pasado que me condena. Mis ideas no se estructuran en formas condicionales ni se atan a vanas ilusiones.
En esos bellos momentos de plenitud me siento muy conforme conmigo mismo, con lo que vivo, con lo que veo. Una infundada armonía parece regir sobre todo. El caos se me antoja una impresión imperfecta e inocente, un error de apreciación del cual felizmente escapo al menos por poco tiempo.
En esos bellos momentos de plenitud soy nuevamente Tom Sawyer aventurándome a un río, el amigo de mis amigos, el infante feliz. Me pierdo a mí mismo en una sonrisa, en un sentido festivo y apacible, en la dignidad del que ama y acepta. Planeo las corrientes musicales preñándome de los colores vívidos del firmamento. Respiro la frescura de la sabia inocencia. Me libero de la libertad vertiginosa del vacío. Y me pregunto, ¿Será que tanto me enceguecen el miedo y el resentimiento?
¡Qué bellos los bellos momentos de plenitud! ¡Qué alegría la alegría de ser y aceptar! ¡Qué tierno es el abrazo reconciliador con las certezas de la niñez! ¡Qué justicia mirar a los ojos a la belleza, la alegría y al amor...!
¡...y qué difícil perfección es la justicia, la puta que lo parió!


3 comentarios:

Aye dijo...

jaja, mira la frase con la que lo terminas =P

Me alegra muchísimo que estés contemplando de esta forma tu presente, viviéndolo y sintiéndolo y apreciando cada instante. Creo que es en esos momentos en los que más cercana parece estar la vida, la pureza de las cosas.
A este texto le pongo de paisaje unas hermosas fotos que vi, de un campo, de pampa y llanura, de vacas y caballos (qué hermosa esa foto!!!) y de un sol reluciente sobre las cabezas.
Y me alegra mucho por vos.
=)

Te mando un beso grande y nos estamos hablando!!

Anónimo dijo...

Hijo:
Me voy a dormir con lindos sabores en el alma al saberte con "sofrosine", la TEMPLANZA DEL ALMA, la que buscaban los helénicos como piedra filosofal.
La vida Pablito es esto. Excelentes y tiernos momentos, largos eso sí, en contra posición a los no muy soleados, que son cortos, felizmente y domesticables.
Besos hijo para vos y tu almita de ojos bellos. Tu madre y yo.
Papá.

myriam dijo...

Bueno, me encontré bloggeando, por así decir, y topé con tu espacio. Veo que te gustan los novelistas rusos igual que a mi. En fin... que esta locura de escribir no desaparezca.
Saludos y te felicito por el blogg
Myriam

Que febril la mirada

Twenty-something-me, luego de la sorpresa y la incredulidad, encontraría sociego en la idea de que la apertura que he vivido los últimos año...