12.4.05

Lagrimas católicas

Miles de católicos lloraron la muerte del Papa. Algunos se mostraron realmente compungidos, totalmente alterados, rezando febrilmente. Y yo no puedo aún salir de mi zozobra. ¿Realmente nunca encontrará la estupidez humana límite alguno?
No soy cristiano. Siento animadversión por la Iglesia católica. Me consideraba ateo hasta hace poco y con el tiempo mi escepticismo se hizo más fuerte, por lo tanto vuelvo a dudar. Ahora me considero agnóstico. Trato de ser respetuoso, pero principalmente coherente.
Haciendo uso de la empatía procuro ponerme en la piel de alguna de esas personas que lloró la muerte de Juan Pablo II, un Jefe totalmente ortodoxo e inflexible, al cual, en campaña proselitista, hoy se le quiere tildar de santo exagerando sus hazañas.
¡Cuánta incoherencia, hermano cristiano, llorar por alguien que tuvo una vida integra dedicada al señor (teoricamente) y a quién este último espera ahora mismo! ¡Va en camino al paraíso!
¿O lloras acaso por egoísmo?
¡¿Que lloras por la muerte de un ser humano filántropo!?
Cierto. Por ese viejo totalmente forrado en guita y que respondía a intereses de una Iglesia ávida de poder, totalmente anacrónica y envilecida. Una Iglesia donde no falta la ostentación. Y lo haces jactandote de tu hipocresía, pues dudo que te detengas a ser coherente con tu llanto. Dudo que hagas algo por el prójimo. Dudo que llores por el hambriento lo mismo que por el Papa. Vos que al cartonero lo mirás con cara de asco. O cuya mayor aspiración para este mes sea conseguir un modelo más copado de celular.
Me enseñaron hace algún tiempo que no hay mayor estúpidez que el fanatismo. Paradojalmente, lo hiceron en duros términos taxativos. Pero la lección es válida. Y amé, oh satánico de mí, en demostrarle la incoherencia de su práctica religiosa, a más de un fiel: ¿amás a Jesucristo más que a cualquiera? ¿Más que al señor que limpia las calles? ¿Más que a ese que se emborracha para evadir su triste realidad todos los días? ¿Más que a mí?
No celebro la muerte de nadie. Pero nunca debería aflijirme más la muerte del Papa polaco que el sufrimiento de a quién tengo próximo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Quien escribe Lagrimas caoticas?....Estaria bueno saber el autor porque es un tema que muchas veces genera grandes contradicciónes en todas las "personas", reales o no.
Me gustraria escuchar la opinion del otro el que cree y se aferra a la "Fe"

Anónimo dijo...

Interesante. En lo particular no diria que soy ateo, pero tampoco practico ningun tipo de religion. Creo que cada uno es en sí su propio dios, la confianza, la fuerza, las ganas y la voluntad de hacer las cosas salen de adentro de uno y no de una fuerza externa. Hay factores externos que tal vez influyan un poco pero la esencia la tiene cada uno. No se si estoy siendo claro con lo que quiero decir. Siendo un poco mas directo diria que esta gente que lloro es un tipo de "soldado" que si no tienen un lider o un modelo al cual seguir se pierden...
Es triste pero gente asi abunda en el mundo. No quiero decir que este mal seguir un modelo porque hay que tener uno para saber distinguir lo bueno de lo malo. Pero esos modelos yo los tengo con mi familia y amigos, porque a pesar de todo estas son las cosas que marcan nuestra base como persona.
En una parte del post dice "hoy se le quiere tildar de santo exagerando sus hazañas.", el ser humano al pasar el tiempo siempre agranda las cosas y capas que una persona que solo compro pan hace dos siglos hoy se lo tilda de "San creador del pan" jeje un ejemplo nada que ver es este... pero a lo que voy es que mi religion, la que veo y la que siento... por eso al igual que mi hermano me da bronca el que lloren por un "idolo" cuando a los verdaderos heroes los tenes al lado tuyo todos los dias. Me da bronca pero lo respeto, porque en realidad es triste, pero cada uno tiene la libertad de elegir y sentir a su manera. Solo me parece que esas personas merecerian clases de valores... nada mas...
Un abrazo...

Pariz dijo...

Con Agus coíncido practicamente en todo, por tanto solo quiero remitirme a lo que Layla ha expuesto.
Celebro su participación y estoy de acuerdo en muchos de sus dichos, inclusive algunos que parecieran estar enfrentados a lo que yo expongo, cuales pequeños tirones de oreja.
Pero hay un punto en particular con el cual estoy totalmente en desacuerdo:
Como abstracto, seguramente a la muerte ha de darle lo mismo cobijarnos en su seno pertenezcamos a la clase social que pertenezcamos, tengamos los valores morales y éticos que tengamos, lo hagamos en paz con nuestros afectos o no.

"...la muerte es la muerte y tiene generalmente las mismas reacciones en los que se van y en los que quedamos."

Si por "reacciones", quisiste decir "consecuencias", no puedo sino estar muy en desacuerdo. Sería rídiculo que enumere el sin fin de casos en los cuales las consecuencias que tiene la muerte de tal o cual persona no son las mismas ent todos. Calculo que esa frase es poco feliz y no expresa lo que pareciera, sino eso que es coherente con lo que exponés en el resto de tu escrito.
Coíncido con vos. Quizás mis ideas se tiñen de mi poco aprecio, más bien desprecio, a la Iglesia católica, y debería ser más respetuoso de lo que cada fiel siente. Pido disculpas por eso. Solo quise exponer mi verdad. Que es errada y subjetiva, pero parcialmente verdad también.

Anónimo dijo...

"Dios ha muerto” Leopoldo
“Leopoldo morirá” Dios

Es significante y relevante (que no es lo mismo) comprender que ambas frases son veraces. A pesar que ninguno de los referidos en ellas sea autor de las mismas. No lo han explayado, ni siquiera Leopoldo al afirmar ser ateo devenido en agnóstico.
Es interesante evaluar la evidencia en el texto que marca que al igual que Nietzsche, en su afirmación que Dios ha muerto, Leopoldo identifica muerto a un Dios Cristiano, y lo personaliza en el máximo referente de la institución que cimenta la doctrina, o sea esta es la manera en que el joven configura a Dios, su particularidad para matarlo. Los Dioses mueren de muchas maneras al igual que los humanos que los crean, disparó aquel que entendió, luego de haber matado a Dios, la verdadera existencia de éste y justificó con esto la propia.

CJG

Que febril la mirada

Twenty-something-me, luego de la sorpresa y la incredulidad, encontraría sociego en la idea de que la apertura que he vivido los últimos año...