Dudé hasta el sudor ansioso y frío revelar la existencia de uno de mis más preciados tesoros, pues cuando los cobardes e ignorantes desean ser reyes, instintivamente intentan tomar posesión de aquellos bienes, telas y costumbres que el propio rey ostenta, dichoso en su magnificencia. Ya contra el mismo tesoro del que oirán ahora han con antelación atentado niñitos deseosos de sobre su cortaza grabar corazoncitos atravesados por la flecha de cupido o algún otro demonio, y en alguna ocasión incluso algún barrigón leñador tuvo el descaro de mirarlo con oprobio lujurioso. Mas mis miedos fueron vencidos al entender mi corazón que no importan las agresiones: el vinculo crece y crece, y si bien de nadie, siento a mi sauce más mío cada día.
Mi estimado sauce lila, cuyas hojas son testimonio visual en su risueño danzar de la brisa que constantemente nos llega con nuevos aires, buenos aires. El devenir de sus gráciles ramas y su coloreado vestido implican, ¡tanto más claro lo veo cada vez! ese aire que fue, que no está más, que se ausenta en busca de nuevas hojas que mecer, nuevas cabelleras que acariciar, nuevos perfumes de los cuales prenderse, pues audaces, de alegres bocas brotarán en forma de risotadas, o eventualmente en forma de un soñador suspiro enamorado.
Mi lejano sauce lila, goce visual. ¡Cuán bien sientan tus hojas, cuales atuendos, cada vez que el cielo se tiñe de tonos purpúreos y arrebolados! ¡Cuán íntima la noche, y cuán luminosas las estrellas al observarlas recostado sobre tu tronco! La platinada luz de la luna se tiñe de un bello color al traspasar penetrando tu frondosidad cada vez que desea bañarme en su esplendor o besar mi soñoliento rostro.
Mi presente sauce lila, escalera celestial. Alto, fuerte y rígido. Mas suficientemente flexible para mecerse con la inocencia de una margarita ante cada piropo de Céfiro, nostálgico y gracioso. Abrazado a la tierra con fuerza. Exhibiendo con orgullosa modestia coloraciones de dignas belleza y fragilidad. ¡Eso es coraje! La fortaleza de ser. Ser auténtico. Ser original. ¡Pues mi sauce lila, al que recurrentemente acudo, y del cual no obsesión sino solo paz obtengo, es uno de mis mayores tesoros, y más aún, uno de mis grandes orgullos!
10 comentarios:
Pará!!! Acabo de leer el secret message....¬¬...con qué necesidad....
;P
Eh.....eh....eh?
Perdon, me kedo algo x decir:
Eh?
Perdon, me kedo algo x decir:
Eh?
No kise postear 2 veces, pero no esta de mas un "eh?????"
Sí, fuiste mi musa.
Gracias Lú.
Jajaja!! Lú, creo que te quedó algo por decir...un eh? más quizá!? ;P
La Divina Inspiración se presenta en formas y momentos inesperados...Brindo por eso! :)
Saludos.-
Oh, pero este momento me es tan comodo como un sillon de alquitran!!
Ja! qué buena imagen.
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