30.6.05

Camino a Holanda 2006

Si bien Freud centraba su explicación de la psiquis en el fenómeno de la sexualidad muchas corrientes psicológicas y antropológicas centran como aspecto diferenciador del hombre y los animales el discurso, el cual tiene origen en símbolos y por finalidad la creación de los mismos. La capacidad de emitir y recibir mensajes simbólicos precisa inexorablemente de un atributo en particular: la racionalidad.
El hombre se comunica sólo a través de representaciones, de símbolos. La ambigüedad del mensaje y la variedad de posibles interpretaciones concientes e inconscientes son la constante de este ser social que paradojalmente necesita comunicarse para sobrevivir pero nunca logra en forma absoluta que el otro interprete exactamente aquello que éste ha querido comunicar.
En términos menos abstractos y consecuentemente ejemplificando podríamos aclarar un poco lo que intento señalar desde un episodio donde un sujeto A pronuncia en algún punto de su discurso al sujeto B una palabra cualquiera como por ejemplo Padre. El sujeto B le dará a este vocablo una significación de las tantas que maneja o varias de ellas a la vez. La recepción del mensaje y el proceso de interpretación puede estar condicionado por una multiplicidad de factores. A saber, el sujeto B puede interpretar:
· Qué es lo que él piensa que A quiso decir por Padre.
· Su propia percepción de lo que un Padre debe ser.
· Su propia percepción de lo que un Padre es generalmente.
· Su percepción de su padre.
· Puede interpretarlo de acuerdo al tono de voz utilizado por A al pronunciar el término o puede estar condicionado por aquel discurso en el cual la palabra estaba inmersa o por el cual estaba precedido.
· Puede estar evocando el recuerdo fútil y frívolo de algún otro discurso, obra, programa, etc. en el cual aparecía un padre o el mismo era nombrado.
· Puede que al oír el discurso de A, B estuviese fijando su atención en algún desperfecto físico del primero que le produjere algún sentimiento negativo, condicionando negativamente de esta forma la palabra Padre por simple asociación irracional.
· Puede suceder también que B esté transitando un mal día o que recientemente haya discutido o reñido con su padre. Como consecuencia es factible que realice mentalmente un inventario de todos los defectos de su progenitor y lo concibiera transitoriamente como un sujeto déspota, autoritario y mucho más similar a un gorila o un cerdo que al arquetipo ideal de Padre.
· Algún malestar físico o psíquico, como ser un dolor de muelas o simple fatiga, podrían reducir los índices normales de atención dispensada por B a cualquier cosa que A diga, no obstante efectivamente escuchar y pensar el discurso de este último. Sin lugar a dudas no podría dibujar un cuadro abstracto - simbólico tan rico y detallado como de estar sin molestias. Lo mismo sucedería de sufrir B algún grado de excitación (sexual, cardio respiratoria, afectiva) provocada o no por A.
Sin saber mucho de las Ciencias de la Comunicación, ni de Lingüística, psicología, sociología, etc., aún así me atrevo a afirmar que en términos simples no es muy desacertado ni osado el que asegure la existencia de factores lingüísticos, paralingüisticos, vivénciales, psicológicos o simplemente subjetivos que influyen de una u otra manera en la interpretación de cualquier símbolo o significante aprehendido. Todas y cada de una de las interpretaciones es única debido a que el Tiempo es un factor que convierte en dinámicos al sujeto B y los contextos en los cuales recibe el mensaje: el receptor no ha de interpretar Padre de igual manera a los 3, 15, 21 o 40 años. Durante el mismo día podemos enfrentarnos mil veces al mismo significante y tener desiguales interpretaciones, pues potencialmente tantas veces receptemos una palabra, tantas interpretaciones tendremos (únicas cada vez), sean o no importantes las diferencias u originalidad en cada caso.
Llevar esta lógica a sus límites es exasperante, pues no los existen.
Toda esta engorrosa presentación que se asemeja a un campo minado o un laberinto (donde las paredes son reiterativamente palabras como Padre, interpretación, símbolo y los consabidos sujetos A y B) que buscan ahuyentar a los desgraciados lectores tiene su razón de ser. Pues zambullido en mis recuerdos y reflexiones me encontraba pensando en cómo dos personas que creen conocerse tanto pueden tener dos concepciones diferentes de amor.
Al exigir amor puedo encontrarme exigiendo una serie de conductas que el otro individuo puede interpretar y clasificar como distinto fenómeno. Pues para algunos los celos o ciertas exigencias, conductas o sacrificios son manifestaciones excluyentes de amor, mientras que para otros distan de serlo: no denotan más que dependencia, necesidad de posesión o ambas.
Muchas veces se sostiene que existen distintos tipos de amor (filial, fraterno, a una pareja, a un abstracto o valor como la justicia) y una plétora de adjetivos para los mismos (amor dependencia, ~ necesidad, ~ maduro, ~ infantil, ~ platónico). A la vez, lo que yo percibo o interpreto como amor dependencia puede diferir en puntos de no nimia importancia en relación a tu percepción o interpretación del mismo.

Alguien por amor puede pedirte que renuncies a tus sueños.

O puede, como mi vieja, apoyarte y estimularte a que los persigas aún cuando ello le signifique separarse físicamente y extrañar al objeto (sujeto) amado. Porque afortunadamente hay quienes entienden bien que amar no es poseer ni extrañar, sino que por amor entienden aquel vínculo que impulsa a las personas a crecer.

7 comentarios:

Paula dijo...

Ehm... se me complica postear 3 materias de la facultad acá.

Pero a modo de síntesis, un sr. de apellido Bartlett contaba en su teoría sobre la memoria, que recordamos a partir de redes de sentido, y que esas redes se construyen precisamente a partir de la huellas afectivas que los sucesos producen en nosotros. Luego, al recordar, el proceso se ve determinado por esas redes, que hacen que recordemos aspectos de algunas cosas, privilegiemos otras, y distorsionemos otras.

L! dijo...

Muy rebuscado y acertado post.
Espero haber entendido bien.

Albus dijo...

Antes que nada, bien por tu madre...

Tuve todo un año de psicología con textos basados en la comunicación y demás...Puedo decirte que a lo largo del texto fui recordando todo...

Sobre todo lo relativo que es el mensaje...Por más claro que sea, nosotros tomamos lo que queremos basándonos en preconceptos, el tema es fascinante...

Y sobre mi vecino, ni lo sueñes, es un desafinado y desubicado.

Albus dijo...

Leopoldo: Mucha vuelta para llegar a lo mismo que yo...Amistad o cópula...;)

Cinthia Dimitri dijo...

Mmmm.
Muy lindo todo. Pero creo que noi deberiamos quitarle la cuota de humanidad al asunto, digo, desidealicemos un poco....ésto es una joda!!!

Roberto Iza Valdés dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Roberto Iza Valdés dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

Que febril la mirada

Twenty-something-me, luego de la sorpresa y la incredulidad, encontraría sociego en la idea de que la apertura que he vivido los últimos año...